jueves, 5 de abril de 2012

El comienzo (Libro 1) Pólogo + 1º Capítulo

Prólogo

Ya era verano con lo cual ya había pasado un año y dos meses desde que me fuí de Raloddene y  me mudé a Scadale, salí de una insignifiante ciudad para vivir en otra que ni si quiera salía en los mapas de carreteras.Faltaba muy poco para mi cumpleaños, pero no sé si lo celebraría.
Estaba en la piscina con Itzer, Nathan, Kyle, Peter, Asrael, Nina y Beca; mis amigos. Mientras ellos estaban dándose un baño Itzer y yo hablabamos en las toallas.
-Bueno...¿y que tal todo?- le pregunté.
-Bien, va a venir Hanna, una amiga mía...no te importa  ¿verdad?
- ¡ No! en absoluto, cuantos más mejor- le dije con una sonrisita.

En ese momento llegó Hanna, era guapa, pelo negro, media melena, ojos marrones, estatura normal, una sonrisa muy bonita y no era ni delgada ni regordita, era perfecta.Tenía ganas de conocerla y saber como era, parecía maja.

- Hola- saludó con una leve sonrisa.
- Hola Hanna- respondió mi amigo- Esta es Juliet, Juliet esta es Hanna.
- Hola Hanna...- dije con voz temblorosa.
- Hola Juliet, eres una chica muy guapa.- dije ella intentando ser amable.
- Gracias, tú también- me sonrrojé al ver que muchas de las personas allí presentes nos miraban estrañados.
- Vamos a darnos un baño, tu novio esta allí Hanna- dijo Itzer con una sonrisa juguetona.
- Asrael, ya he llegado- aclamó.

No sabía que Asrael tuviera novia, ni sabía que fuera Hanna y tampoco sabía que Hanna existía. Decidí darme un baño y simplemente pasarlo bien. Cuando salí a la toalla con todos mis amigos, nos quedamos mirando para la parte norte de la piscina, donde estaban los populares. Allí estaban Daniel, Jamie, Mary, Florence y Amber. Daniel era el novio de Mary; Jamie era el novio de Florence, cosa que a mi no me agradaba demasiado ya que a mí me gustaba él; y Amber que era muy mala persona y no tenía pareja.

- Ahí están, los pijos de pijolandia en una piscina pública, pobrecitos deben de estar aterrados- dijo Peter bromeando.
- Cállate. Te pueden oír.- gruñó Kyle.
- Y que más dá. ¿ Acaso no puedo hablar?- replicó él.
- ¡Callaos! No empeceis- dije yo.
- Vale...- respondieron al unísono.

Después de varios chapuzones y unas cuantas jugadas al póker se fue haciendo tarde.

- Será mejor que nos vallamos...se hace tarde y la piscina va a cerrar- dijo Nathan.
- Sí- le apoyé.

Todos mis amigos se fueron a sus casas menos Nathan, que se empeñaba en acompañarme, al cual le dejé venir.

- ¿Qué haría yo sin ti?- dije al fin.
- No lo sé, supongo que nada- dijo tímidamente.
- ¡ Exacto! Eres muy especial para mí, eres mi mejor amigo y te quiero mucho...- le respondí cariñosamente.
- Y tú lo eres para mí- dijo él.
- ¡Lo sé!- me metí con él y se quedó con cara seria, por lo que añadí- ¡ Anda, dame un abrazo tonto!

Y nos abrazamos durante unos minutos, parados en medio de la calle. En ese momento me acordé de cuando estabamos juntos, de cuando estabamos saliendo.

- He estado pensando...¿ Y si no hubieramos estado juntos?- dije triste- ¿ Seríamos amigos?
- Probablemente no...¿ Por qué?- dijo muy serio.
- No sé...me vino a la mente, pero me alegro de que eso no pasara- sonreí animada.
- Y yo...
- Bueno, será mejor que suba ya para casa.
- Sí, adiós.
- Adiós- y subí para casa.

Pronto llego mi cumpleaños, tal y como yo sabía, era de esperar que no lo celebrase. No fue como yo esperaba...mis dulces dieciseís eran algo normal, como un día de sol en verano.
Ya estabamos llegando a primeros de Septiembre, el instituto estaba a la vuelta de la esquina. Ya iba a llegar el primer día de clase, la presentación, donde me encontraría con todos y con Hanna, la cual se había cambiado de instituto para estar conmigo. Después de aquel día en la piscina, Hanna y yo nos hicimos muy amigas, mejores amigas. Ahora tenía un mejor amigo y una mejor amiga, cosa que me gustaba ya que con Hanna podría hablar más sobre chicos y con Nathan sobre chicos y otras cosas.


Capítulo 1

Primer día de instituto, el día de la presentación. Buscaba a Hanna y a Nathan, pero no los encontraba, asi que decidí entrar yo sola y ver que clase me tocaba.

- ¿Julietta Swan?- dijo una profesora.
- ¡ Yo!- grité desde el otro lado del pasillo.
- Soy tu tutora y estás en el aula 12, bienvenida a un nuevo curso- me informó y me hizo pasar.
- Gracias.

Me dio el horario y los libros. Tomé asiento en un pupitre nuevo de la parte de atrás. El aula era bastante grande, y había varias mesas con sus respectivas sillas verdes acordes con la pintura de la pared blanca como la nieve, recien pintado. En la parte de alante la mesa de la profesora era amplia y estaba reluciente. Las carpetas de la profesora estaban totalmente alineadas y separadas por la misma distancia unas de otras, ella era muy ordenada por lo que yo podía apreciar.

- ¿Hanna Lewis?- se escuchó a la profesora en el pasillo.
- Si- dijo Hanna al acercarse.
- Aula 12. Bienvenida a un nuevo curso.- añadió.
- Gracias señorita.

Se sentó a mi lado y empezamos a hablar mientras llegaban los demás.

- Tengo una buena noticia- soltó.
- ¿Qué? ¿Qué?- dije intrigada.
- Lo he dejado con Asrael.
- Ah...eso es... ¿bueno?- pregunté desconcertada.
- Sí, me quería engañar con otra, me enteré y lo dejé antes de que lo hiciera- dijo risueña.
- Bueno...visto así.
- Pero hay un problema- cambió la cara y se puso muy seria
- ¿Qué pasa?
- Me gusta otro...
- ¿Y qué?
- Pues es que es...
- ¿Quién?
- Daniel...- su voz cesó al pronunciar ese nombre.
- ¿Y cual es el problema?- le espeté yo.
- Mary...es su novia.
- Vale. ¿Y qué más da?
- ¡Pues que no me puedo acercar a él!- gritó- ¿No lo entiendes?
- Si, lo entiendo muy bien, incluso más que tú- resoplé- a mi me gusta Jamie y está con Florence...¡Peor aún!
- No me lo habías dicho...- bajó la voz.
- No hay motivos para contarlo- le expliqué- él no está a mi alcanze...
- ¿Hace mucho?
- Sí, y me arrepiento de haberlo rechazado, cada día de mi vida.
- Espera, ¿ qué? ¿rechazarlo? ¿por qué?- dijo sorprendida.
- Pues que cuando llegué aquí él me propuso que saliera con él y yo lo rechacé...luego me empezó a gustar y ahora no sale de mi cabeza.
- No sabes lo que tienes...
- Hasta que lo pierdes- continué yo cortándole la frase- pero yo ni siquiera llegué a tenerlo, no lo entiendo.
- Ni yo, pero es el corazón el que escoje...
- Que cursi- dije entre risas y luego me puse seria- pero es la verdad.

Nos callamos para escuchar quién más venía con nosotros. En nuestra clase eramos 23, yo sólo conocía a algunos. Estabamos Hanna, Nathan, Peter, Nina, Beca y por último, parecía un sueño, Jamie. Por desgracia su novia Florence no tardó en aparecer y pedir un cambio de clase para él, pero Jamie se negó, dijo que estaba bien en esta clase y yo sonreí. Ella volvió a su aula, con sus amigas. Hanna y yo nos reíamos tanto que todos, incluído Jamie, miraron para nosotras y nos pusimos rojas como tomates.
Al salir de clase, Jamie fue a junto de Florence, la cual le hechó la bronca del siglo por dejarla en ridículo delante de todos y por lo que yo me volví a reir, ya que él poco caso le hizo. Hanna y yo teníamos que ir andando hasta casa. Antes de irnos esperamos por Nathan que se quedara observando el tablón de la entrada, para despedirnos de él. En cuanto acabamos nos pusimos en camino, al salir por el portal tropecé con Jamie y caí de al suelo. Él se giró y al verme, me ayudó a levantarme.

- Lo siento mucho- dijo él con la voz ronca.
- No, soy yo la que lo siente, estaba mirando para atrás. Perdón- dije entrecortadamente.
- Ya, pero yo estaba en el medio del portal...
- Ya, pero yo estuve despistada y no vi para alante- le corté.
- Bueno da igual...lo siento.
- Y yo...
- No pasa nada- se rió- ¿estás bien? Te has dado un buen golpe.
- Si, no me pasó nada malo- sonreí- Estoy bien.
- Menos mal. ¡Bueno adiós!
- Adiós.

Y se alejó a junto de su novia. Hanna y yo retomamos el paso y nos fuímos alejando lentamente, ya que yo estaba dolorida por la caída.

- Que bonito- soltó al fin Hanna.
- ¿El qué?
- Tú y Jamie...él preocupado por ti y tú por él.
- Boh...No ha sido nada.
- Ya...claro
- ¡Pesada!- le espeté y sonreí.

Mientras nos reíamos por una tontería alguien venía detrás, podía sentirlo.

- ¡Juliet!

Me giré de golpe y lo ví, era él, Jamie.

- Jamie- dije a medida que se acercaba.
- Se te ha caído esto- dijo abriendo la mano.
- ¡Oh! Mi collar...
- Debió de soltarse cuando te caíste- explicó.
- Gracias, muchas gracias de verdad.
- Es muy bonito, el collar digo- dijo sonriendo.
- Gracias- me sonrrojé.
- ¿Vas andando a casa?
- Si, voy con Hanna...- respondí nerviosa.

Lancé una mirada a donde se encontraba Hanna, estaba hablando por teléfono.

- Vale. Adiós mamá- dijo antes de colgar- Juliet, mi madre me viene a buscar.
- ¡Oh! Pues iré sola a casa...bueno no pasa nada.
- Yo te acompaño si quieres- dijo Jamie- yo también voy andando.
- Bueno, pues entonces todo arreglado- dijo Hanna rapidamente sonriendo.
- Bueno, vale- respondí temblando de los nervios.
- Bien, yo me voy ya ¿vale Juliet?- se apresuró a decir ella.
- Vale...

Me dio un abarazo, me guiñó un ojo y se alejó para volver al instituto. Jamie y yo estabamos solos.

- Bueno...¿vamos?- dijo Jamie, que me estaba esperando.
- Vamos...

Durante un buen rato cada uno fue a su bola, pero Jamie se fue acercando y yo me puse nerviosa, me temblaban las manos. Él se fijo y sonrió. Se quitó la sudadera y me la ofreció.

- Tienes frío ¿verdad?
- Un poco, pero no hace falta que me dejes tu sudadera.
- Yo no tengo frío, tranquila. Toma.
- Gracias- me la puse y disimuladamente sonreí, noté como olía a su colonia.
- Hacía mucho que no hablabamos ¿no?
- Si...bastante- respondí tranquila.
- Desde que tú me diste calabazas- de su boca salió una sonrisa forzada, incómoda.
- Sí- dije cortada- pero ahora tienes a Florence.
- Ya- miró al suelo y añadió- ya son ocho meses a su lado.
- ¡Caramba! Cuanto tiempo...
- Bueno, pasa rápido creo yo.
- Supongo.

Ya faltaba poco para llegar a la entrada de la ciudad. Él se iría por un lado y yo por otro, yo sabía por donde vivía él y era en la otra punta de la ciudad.

- Bueno, tú te vas por el otro lado- dije mientras me intentaba quitar su sudadera.
- Si...pero no te la quites aún, te acompaño a tu casa- dijo serio- si tú quieres claro.
- Bueno...vale.

Al llegar a mi portal pensé que se iría sin más pero no fue así.

- Bueno, ahora si te la doy.
- No, todavía no- me interrumpió- dámela mañana.
- Pero...¿no tendrás frío ahora al volver?
- Tranquila, no tengo frío- sonrió.
- Vale. Bueno, hasta mañana.
- Chao...

Me giré y cogí las llaves para abrir la puerta. Cuando saqué el manojo de llaves y me dispuse a abrir me dí cuenta de que Jamie seguía allí.
Entonces me dí la vuelta para ver que quería.

 - Ejem...-carraspeó- ¿me das un abrazo de despedida?
- ¡Oh! Vale...

Nos abrazamos durante unos segundos y luego se fue. Nada más llegar a casa fuí a mi habitación, me tiré en la cama y empecé a patalear de alegría, Jamie había estado conmigo a solas y llevaba su sudadera. Su sudadera olía genial, olía a su colonia, olía a él. No dudé ni dos segundos y entré en mi Twitter para crear un nuevo tweet en el que puse << Hoy él y yo a solas <3>> aunque lo tenía agregado y podía verlo me dio igual. Ese día sólo quería estar sola y recordar ese abrazo y como me lo pidió, con esa cara, esos ojos verdes y profundos, ese pelo castaño claro con destellos dorados, ese pecho cubierto por una camiseta que le marcaba cada músculo de su cuerpo, esos labios imponentes...todo, todo en él era perfecto. Pensé en llamar a Hanna y contárselo pero ya se lo diría mañana, ahora tenía que comer, comprar el material y ir para cama temprano, así mañana no me quedo dormida en clase, delante de él, Jamie. Me dio pena que Florence lo despreciara por lo que le dijo hoy, porque para mi fue lo mejor, está en mi clase y ella no está para molestar.
Al día siguiente nada más llegar Hanna me empezó a hacer un interrogatorio y yo respondí todo, punto por punto.

- ¡Oh1 No sabía yo que en veinte minutos podía pasar tanto.
- No fueron veinte minutos, fueron treinta...ibamos a paso lento.
- Bueno, lo más bonito fue el final- se echó a reir- ¿No crees que aún siente algo por ti?
- ¡No! Que dices, lleva mucho con Florence. No creo que se siga fijando en mí.
- ¿A no? ¿Me explicas entonces por qué mira para aquí?
- ¿Qué?
- Míralo...

En efecto, Jamie miraba para mí. Él sonrió y me saludó, yo le devolví el saludo con una sonrisa.

-¡Oh! Ahora si...¡que bonito!
- No te pases- le grité.
- Shh...- replicó y añadió- te pueden oír.
- ¿Quién?
- Jamie o el profesor.
- ¡Que va! El profesor de Latín está sordo.
- ¿Cómo se llamaba?
- Pete Whigneting.
- ¡Por dios! Vaya nombre...
- Shh...- le reproché- te pueden oír.
- Ha,ha...que mala eres.
- Lo sé, lo sé.

Al llegar el recreo me acerqué a la mesa de Jamie a dejarle su sudardera, él ya estaba fuera asique se la metí en la mochila y con ella una nota que ponía << Gracias por todo ;) >>. Hanna y yo nos fuimos al recreo para estar con los demás. Asrael estaba allí y en cuanto llegamos me dijo hola y se fue. Nathan también estaba y le conté todo lo que me pasara ayer, él hizo lo mismo con lo que le pasó ayer por la tarde.
Después del recreo Hanna y yo fuimos con Nathan a la siguiente clase, había clases en las cuales nos tocaba juntos y eso era un punto a favor para mí, ya que Nathan era mi mejor amigo y le tenía que contar muchas cosas que Hanna ya sabía. Nos tocaba ir a clase de Tecnología Moderna y el señor Phil nos mandó ponernos por grupos para realizar un robot doméstico. Después de contarle lo de Jaime el se quedó pensativo y al fin se decidió a hablarme sobre él, una cosa que muy poco le gustaba ya que no le caía bien.

-Bueno…tú crees que él aún siente algo?-dijo entrecortadamente- no sé es que me parece raro lo que me has contado.
-No sé… la verdad es que ni yo misma sé que fue lo que pasó- me paré en seco al recordar aquel abrazo- solo sé que el y yo nos entendimos demasiado bien, después de tanto tiempo sin hablarnos. Como dijo él, desde que le di calabazas…

Nathan se rió, pero vio que eso me molestó y se disculpó.

-Bueno si quieres hoy paso por tu casa y hablamos tranquilamente…vale?
-Vale, pero no vengas muy temprano…ya sabes lo que pasa con mis padres, que luego se enfadan y no me dejan marchar.
-Vale, que tal a las cinco?
-Vale, pero no antes eh!
-Vale.

Sonó el timbre, Nathan y yo nos abrazamos, nos despedimos y Hanna se vino conmigo para la siguiente clase. Nos tocaba Numerología con el profesor Vince. La numerología no era lo mío pero era la única optativa que quedaba libre.Al acabar la clase ya era hora de ir para casa y la verdad, nunca pensé que me alegraría tanto de volver, tenía tanta hambre que me comería lo que fuera, incluso lengua de ternera, cosa que no me gusta nada.
Acabé de comer y mi padre, como siempre se fue al bar. Mi madre se tumbó en el sofá a ver la televisión y yo fuí a hacer los deberes. Al terminar, ví mi Twitter y tenía un comentario en mi tweet. Entonces me puse nerviosa, era él, ¿era Jaime? Con miedo cliqué en el tweet y leí atentamente. Ponía << A mi también me gustó ese abrazo, y me gustó estar contigo ayer, espero que hablemos más veces…>>.
Había sido él… ¿No le importaba nada lo que pudiera pensar Florence? ¿Le daba igual lo que pensara la gente? Yo era una chica “friki” y él era uno de los chicos más populares del instituto. Mientras pensaba en ello Nathan llamó al portal de mi casa. Bajé y me lo encontré sentado en el altillo del portal, me senté a su lado y el me dio un abrazo.

- He llegado a las cinco- dijo con una sonrisa.
- Ya. Eres muy puntual pero nunca está de más avisarte- me reí.
- Ya. ¿Algo nuevo que contar?
- Sí. Ayer en mi Twitter puse un tweet nuevo- le expliqué por encima.
- Ya lo sé, lo he visto.
- Pues sobre ese tweet Jamie me escribió un comentario en el que ponía que le gustó el abrazo, que le apetecería volver a quedar y hablar más veces porque le gustó estar conmigo.
- Ah. Sabes perfectamente que ese tipo no me gusta para nada, ni en pintura, pero si a ti te gusta y eres feliz con su compañía, lo aceptaré.
- Gracias.
- Pero hazme un favor, cuando te sientas en peligro, sea con él o con otra cosa, no dudes en llamarme.
- Lo haré.
- Eso espero.

Nos levantamos y fuimos caminando a la tienda de chuches del parque. Mientras andabamos yo me quedé pensando en lo que me dijo Nathan. Él estaba ahí para todo, para protegerme... No se puede negar que sea un buen escolta. Nathan era alto, delgado, musculoso, incluso más que Jamie. Sus ojos eran marrones y penetrantes, su cabello castaño oscuro, largo y desaliñado le cubrían una cara perfectamente moldeada y una pequeña cicatriz en el cuello de la que él nunca me quiso hablar. Al llegar a la tienda entramos por la puerta y nos encontramos con una desagradable sorpresa, Amber.

- Hola perdedora- dijo ella con una sonrisa.
- Hola descerebrada- dije yo con sorna.
- Hola guapo- le dijo a Nathan mientras le giñaba un ojo- ¿que tal?
- Hola- contestó él despreocupado- Bien, hasta que tú apareciste.
- Lo entiendo, verme a mi ha sido lo mejor que te ha pasado.
- No exactamente- respondió él tranquilo- pero como le vuelvas a hablar así a Juliet puede que la próxima vez que te vea mi respuesta sea más violenta que de costumbre.
- Bueno, eso habrá que verlo- replicó ella- me voy.
- Será lo mejor- dije yo friamente.
- Adiós guapo- le volvió a giñar el ojo- adiós Juliet.

Ninguno de los dos contestó a su despedida. Cuando Amber desapareció, Nathan se dispuso a cojer chucherías mientras yo cojía unas latas de refresco. Pagamos y salímos. Llegamos a un parque que había a tres metros de la tienda y nos sentamos en un banco. Nathan estaba demasiado serio por lo que decidí romper el hielo y distraerlo con cualquier otra cosa, lo que fuera con tal de no verlo así.

- Nathan- dije en voz baja- ¿como va lo tuyo con las chicas?
- No sé, ya sabes como estoy, últimamente ese tema no es lo que me importa.
- Ya pero...¿no has encontrado a nadie de tu agrado?
- Sí pero ya conoces la respuesta- dijo con voz ronca- sabes que no me gusta repetirtelo varias veces porque ese no es muy buen tema para hablar nosotros dos en concreto ¿no crees?
- Sí es la respuesta de hace tres semanas vale, la sé pero a lo mejor es que no buscas bien.
- No es que no busque bien, es simplemente que no quiero buscar. Ya encontré la que de verdad me interesa y tengo que respetar la decisión tomada- giró la cara hacia un lado para esconder su decepción.
- Sé que es difícil pero entiendelo, a mi me gusta Jamie, si él no estubiera podría funcionar...
- No- me cortó la frase- no podría funcionar. Él lo es todo en tu vida, siempre estás pensando en él. Aunque en el hipotético caso de que él no estubiera, existiría otro, otro y otro. Siempre ha sido así.
- Pero...
- No hay pero ninguno- me interrumpió de nuevo- Juliet, tú lo eres todo para mí, si yo significo algo para tí hazme un favor...no quiero que hablemos de esto a menos que yo te lo pida. ¿Vale?
- Esta bien, no hablaremos de ello.
- Gracias.
- No tienes que dármelas, he sido yo la que ha sacado el tema y entiendo que no quieras hablar de ello- dije entrecortadamente.
- Aún así gracias.
- No quiero perderte por esto.
- No me perderás, ni por esto ni por cualquier otra cosa- me abrazó- nunca me separaré de ti. Nunca.

Nos alejamos del parque y me acompañó hasta casa. Él aún estaba dolido por lo que yo le había dicho pero seguía ahí a mi lado, para todo lo que pudiera necesistar, por eso él era mi mejor amigo. Al llegar a mi portal me dio un abrazo y un beso en la mejilla y se fué mirando fijamente al suelo. Le había hecho daño y él me había perdonado, tendría que compensarlo de alguna manera, pero eso ya lo pensaría.

[ Si os gusta, ya sabeis, comentad que subo el siguiente. Gracias]

14 comentarios:

  1. Me gusto mucho el capitulo y el prologo,pero creo que podrías poner la letra mas grande,y los capítulos un poco mas pequeños,así la historia se haría más larga y así :))

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  2. La verdad es que despues de este capítulo tan grande los demas son más pequeños excepto uno pero tranquila lo intentaré en lo proximos :) Gracias cielo!

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    1. Es que al ser mas cortos se hace menor pesado de leer,pero esta genial :D

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  3. Supongo que tienes razón pero la verdad es que estos capìtulos están pensados para imprimir en formato libro, por eso son tan largos entiendes? :) Gracias

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  4. A mi me gustan tal y como están :)

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  5. ¡Me gusta mucho! ¿Para cuándo más? Soy Mi Vida En Manhattan en Tuenti... ^^

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    1. Pues ya lo voy a subir :) Gracias por leerlo cielo :D
      Un besito!

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  6. Bua, escribes genial, se hace un poco largo, pero eso es que no estoy acostumbrada a leer xD

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    1. Son tres partes xD no es todo junto eeeh pero ya sé que es un poco largo, pero tranquila que los siguientes lo son menos :)

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  7. Esta genial!!!Me encanta en serio ,en cuanto se terminen los examenes y llegue el verano me voy a leer todos los capitulos que tengas .Lo unico la letra que podia ser un poquito más grande .Pero por lo demas genial :)
    Soy Love book en tuenti :)

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  8. Hola Jessica: Soy seguidora del Club de Escritoras y de allí vengo, pues estoy intentando visitar a todos los que están en la lista de una iniciativa por un club más unido, a la cual quiero participar.
    Me ha gustado tu historia y aunque ahora vengo de pasadita, espero de apoco ir leyendo la historia de Juliet, Nathan, Jaime, Hanna, Florence y demás.
    Besitos =)

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