lunes, 28 de mayo de 2012

Capítulo 6


Capítulo 6


No tenía nada que hacer por la tarde ya que habíamos vuelto antes de lo previsto de casa de Jamie y había tenído una pequeña disputa con Nate y necesitaba decirle que si no piensa cantarme nada de lo que pasa, que secreto es ese que no me quiere contar bajo ninguna circunstancia porque puede cambiar mi vida por completo pero si lo viera desde mi punto de vista ¿qué puedo perder? ¿saber un secreto sobre él empora mi situación? porque básicamente eso es imposible ya que no creo que mi vida pueda ir a peor, todo esto ya es un terrible terremoto de problemas ¿qué más da uno más? Pero esto es lo que hay y esto es lo que me toca, estoy sola, sin nadie en quien poder confiar para nada. Bueno retiro eso, tengo a Hanna y a Nathan aun que ya pasara bastante tiempo desde la última vez que estube a solas con ellos y les contara como me va. Asi que decido llamar por teléfono a Nathan para quedar, porque es sábado y está libre ya que el domingo entrena y al ser sábado Hanna estará de resaca y prefiero verla mañana y estar con él primero. Saco el móvil del bolsillo derecho de mi pantalón y busca el numero de mi amigo.

- ¿Sí?- dice él con voz cansada- ¿quién es?
- Quien va a ser Nathan, soy Juliet.
- Oh, perdona pero es que estaba durmiendo y he cojido sin ver quien era para acabar cuanto antes y seguir hivernando- suelta una risilla casi inaudible.
- Bueno, si quieres dormir quedamos otro día, no pasa nada- digo algo decepcinada.
- ¡No!- su grito es seco y muy cortante- es decir, no pasa nada. A parte hace bastante tiempo que no estamos solos y hablamos tranquilamente.
- Pues son las cuatro de la tarde si no me equivoco. ¿A las cinco?
- Vale, a las cinco entonces- dice entre bostezos- te veo luego Jul, hasta luego.
- Hasta luego Nathan, un beso.
- Otros doscientos para ti- no lo veo pero se perfectamente que está sonriendo.

Me apresuro a cambiarme de ropa ya que al llegar me había puesto unos pantalones viejos para estar cómoda en casa. Cogí lo primero en lo que me fijé al abrir el armario: unos vaqueros ajustados, pitillos marrones para ser exactos, con una camiseta de manga corta que me queda floja  y me llega hasta después de la cintura en la que se puede leer el lema " I love soft hugs" que me compré hace tres meses. En cuanto acabé de prepararme Nathan ya llamaba al timbre y yo me calcé unas bailarinas marrones a juego con mi ropa.

- Hola Jul- dice con una sonrisa que resalta en su cara cansada.
- Hola Nathan ¿que tal?
- Bueno- hace un gesto con los hombros- no me puedo quejar. ¿Y tú?
- Bien...supongo, no sé. ¿Por qué estás tan cansado?
- He salido por la noche. Necesitaba dar una vuelta para airearme y dejar libre mi mente.
- Ah...eso es bueno, tendré que hacerlo yo a ver si me funciona.
- Estás rara, creo que eso no es bueno. ¿Qué te pasa?
- Pues, verás...- como decirle que Jamie ha intentado seducirme y por un momento lo ha conseguido y si no llega a aparecer Nate, mi supuesto novio (que él no sabía que yo estaba con Nate), me habría dejado llevar por el momento y habría perdido mi virginidad con el ser más imbécil y horrerendo del mundo...es difícil decirle eso sin que se enfade- antes de nada prométeme una cosa, no te enfadarás. ¿Vale?
- Vale...no sé de que va esto pero por la forma en que lo dices debe de ser algo malo, que puede que no me guste ¿me equivoco?
- Estás en lo cierto, pero por favor no te enfades si te lo digo.
- No lo haré si no lo creo necesario.
- Vale, con eso me conformo-digo en un suspiro- resumidamente por que no me llega la tarde entera si entro en detalles.
- Vale, pero empieza ya.
- Bien- hago una pausa y muevo la cabeza de forma que entienda que voy a comenzar mi historia- pues verás...te acuerdas de el otro día cuando te hablé de Jamie, pues quedé con él por la tarde y fuimos al cine y en cuanto acabó la película yo quería irme y él se despidió de mi...y...y bueno...me besó. Antes de que digas nada- le hago un gesto con la mano indicando que me deje acabar- voy a contarlo todo junto para que no te pierdas. Bueno después de eso me dí cuenta del tremendo error que era besarle y me aparté, él se cabreó y le molestó bastante. A la mañana siguiente me agarró del brazo en el recreo y no me quería soltar, entonces llegó Nate y bueno...se metió en el medio y se pelearon, cuando logré separarlos Jamie se fue como si nada. Esa misma noche salí con Nate, me llevó al recinto ferial y lo pasamos muy bien, de echo fue genial, bueno supongo que ha sido algo bueno después de todo. A lo que iba, me besó y me gustó entonces empezamos, por así decirlo una relación. Por último, hoy a la mañana fuimos a casa de Jamie ya que mis padres quedaron en comer en casa de los Fitgerald y Jamie le habí dicho a sus padres que estábamos saliendo y me dijo que si le seguí la corriente no me molestaría más y le hice caso. Subimos a su habitación y cuando su madre iba a abrir la puerta y decirnos que bajaramos a comer, él me besó. Al acabar la comida mi madre me obligó a subir a junto mi "novio"- hago el gesto de las comillas con las dedos- y subí. Y ahora por favor no te pongas histérico con lo que voy a decir. Cuando llegué el estaba sin camiseta y me hizo pasar, cuando me intentó tocar yo corrí hacia la puerta pero la había cerrado. Él me seguí los pasos y choqué contra la cama llegando hasta el cabecero y dejándome sin escapatoria él se acercó y me besó. Cansada de resistirme me dejé llevar y si no llega a ser porque en ese momento apareció, de la nada, Nate no sé que habría pasado la verdad. Jamie tenía sus asquerosas manos bajo mi camiseta y no se daba cuenta de que Nate estaba allí y este cogió del cuello a Jamie y lo quitó de encima mía. Después se pusieron a discutir y Nate le dijo a él que estabmos saliendo y eso lo cogió por sorpresa, pero aún así Jamie le dijo a Nate que si él hacía algo me contaría su secreto. Y Nate le dijo que no, que si dependiera de él yo nunca lo sabría. Pero Jamie le contestó que si no me lo decía Nate lo haría él y eso sería peor. Después de un buen rato volví a casa. En cuanto entré en mi cuarto Nate apareció en la ventana y le dejé pasar. Le pregunté que era eso de que tenía que contarme un secreto, pero se negó, no quería contármelo porque dice que cambiará mi vida por completo. Y entones yo le dije que si no me lo contaba que se olvidara de mi, que se fuera, que lo nuestro no tenía futuro. Me rogó que dejara las cosas como estaban y que no lo dejara a él pero le dije que no, que no le prometía nada. Luego...bueno...te llamé a ti porque necesito que me ayudes con todo esto que me está volviendo loca. Ahora si, ya puedes hablar.
- Verás Juliet- dice serio- no sé que decir. Jamie...es decir, ese malnacido se merece una buena, pero eso no es de mi incumbencia ya que ahora tienes, o tenías no lo sé, un novio que te protege. La verdad es que me alegro de que estés con Nate, es buen chico la verdad y lo prefiero a él antes que a cualquier otro imbécil como Jamie. En cuanto a lo del secreto de Nate...yo...pues verás, te diría que no te metas en eso porque si no te lo quiere contar es porque llevais poco  tiempo y no sabe como decirtelo, a lo mejor no confía demasiado en esa relación, quién sabe, a lo mejor no te lo cuenta porque es un secreto muy íntimo o simplemente no debe decirtelo y debes descubrirlo tú solita. Eso es lo que yo pienso. Ah- hace un gesto para que no le interrumpa- por cierto, deberías hablar con Nate y decirle que lo sientes y que no pensabas más que en ti misma y en saber su secreto a costa de sus sentimientos...también por encima de vuestra relación...no sé creo que te has precipitado al dejarlo marchar sin posibilidad de explicarse o al menos sin posibilidad de decirte lo mucho que te quiere...¿no crees?
- Al decirmelo tú suena distinto, no sé por qué pero así es. Quizás tengas razón y me haya cegado por el simple echo de que tiene un secreto que supuestamente tengo que saber y no me lo quiere decir porque cambiará mi vida.
- Exacto. ¿No lo entiendes? Quiere protegerte de lo que pueda pasar si te enteras de su secreto, o simplemente no te lo cuenta porque puede que no lo quieras ver más o porque dejes de quererle y no seas su compañera.
- Supongo que será eso.
- No supongas, lo es.
- Vale- digo con una risilla nerviosa- gracias. Ahora ya sé lo que tengo que hacer.
- ¿ Qué vas a hacer?
- Hablar con Nate y decirle que si no me quiere contar su secreto por miedo a perderme que no se preocupe que me lo puede contar igual porque yo le quiero, o decirle que cuando esté preparado para contármelo yo estré ahí para escuharle y entenderle.
- Vale, pues ahí lo tienes, aprovecha- dice señalando a unos arbustos que hay en el parque.
- ¿Dónde?
- En aquel banco, va vestido con unos vaqueron negros y una camisa blanca. Ah...con unas Converse.
- Ah ya lo veo- me fijo bien antes de añadir- si, es él. Voy a hablar con él, te importa...
- No, tranquila- me corta- me tengo que ir ya que estoy cansado y mañana juego ¿recuerdas?
- Oh, ya es verdad. Hasta mañana.
- Adiós Jul- me dice al oído cuando me abraza.

Me separo de Nathan y mis ojos buscan a Nate, que sigue en el banco sentado con la mirada perdida en algún punto inexistente. Me acerco más hasta que se da cuenta de que estoy allí y me siento a su lado. Él sigue mirando a lo lejos pero sus sentidos están todos puestos sobre mi. Por fin se gira y me mira a los ojos, al verlo más de cerca y tan directamente me doy cuenta de que su cara, su perfecto rostro está ennegrecido y demacrado.

- ¿Qué te ha pasado?
- Oh...¿esto?- señala su cara y yo asiento con la cabeza- nada.
- No mientas ¿te has peleado con alguien?
- No.
- ¿Entonces?
- Entonces nada. No me pasa nada.
- Oye...Nate...
- Estoy así por ti- suelta de repente.
- ¿Qué quieres decir?
- Mi cara, mi cuerpo, mi mente, mi alma, mi corazón...todo está así por ti.
- Pero...¿cómo? si cuando te peleaste con Jamie apenas tenías rasguños al final del día cuando él te había hecho varios cortes y no superficiales para ser exactos.
- Juliet, esto es diferente...
- ¿Diferente? ¿en qué?- le corto.
- En todo, a mi los puñetazos, las patadas, los rodillazos y todo eso no me afectan...solo me afecta todo lo que tenga que ver contigo¿entiendes?
- Yo...no lo entiendo le verdad...
- Es muy simple, no me duelen los golpes físicos...pero si me duele lo que tu haces o dejas de hacer, mis sentimientos son más débiles cuando se trata de ti. Tú eres lo que más quiero en este mundo, puede que llevemos a penas unos días pero incluso si llevaramos cinco segundos de conversación sentiría lo mismo. Todo esto es por ti, me has dejado así- alza los barzos para que le vea- no te hecho la culpa pero la verdad es que me ha dolido demasiado.
- Yo...lo siento ¿vale? No me importa tus secretos, no me importa cuantos tengas, no me importa si no me los cuentas, no me importa si tienes miedo a decirmelo por si dejo de quererte o por si mi vida cambia, no me importa nada. Yo lo único que quiero es que estés bien, eres lo mejor que me ha pasado hasta ahora y eres lo que más quiero en este mundo. En serio, esto no es ninguna broma, tampoco una tontería, nunca pensé que podría gustarme alguien tanto como me gustas tú. Si comparo lo que he querido a Jamie con lo que te quiero a ti...sería comparar un grano de arena con un universo entero. No me importa nada si tú estás a mi lado, ya lo tengo claro, ya sé lo que quiero...te quiero a ti y solo a ti.
- ¿En serio no te importa? ¿No te importa nada lo de mi secreto?
- Hablo muy en serio. Nada.
- Juliet yo...
- Lo sé, habías pensado qeu no te quería por el simple echo de que no me has contado tu secreto. Yo también pensé eso en cuanto te dije que te fueras pero luego me dí cuenta de lo que había echo y aquí me tienes.
- Si...
- Te quiero Nate- me acerco más y más hasta que su frente se pega a la mía y un velo invisible nos separa del roce de nuestros labios.
- Te quiero Ángel- me coge la cara con las manos y me besa. Un beso único, inolvidable, un beso que nunca olvidaré, es el beso de la reconciliación, el beso definitivo que indica que todo está arreglado y que podemos estar juntos para simpre, aun que ese concepto sea relativo, tengo la certeza de que esto es para siempre.

Después de separar nuestros labios lentamente coloca un brazo sobre mi cintura y me acompaña hasta el portal de mi casa, y aunque lo invito a entrar, se niega a pasar ya que no quiere perder el hilo según él. Lo único que no quiere es entrar y no querer salir, se le nota en la cara y en su expresión, los ojos brillantes y vivos y sus labios un poco separados.
En cuanto llego a mi habitación me tumbo en la cama y no me muevo de ella hasta que mi madre me obliga a cambiarme y a ducharme para estar lista para ir para la cama pero no me apetece dormir a menos que sueñe con mi compañero, mi vida, mi novio, mi Nate. Dicho y echo me quedé dormida al poco rato pensando él, en mi novio y como no, soñé con él.

4 comentarios:

  1. Suguiente ya porfa...me encanta

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    1. Vale :) Prontito cilo prontito :) Espero que te siga gustaaaaando :D

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  2. Joder me encanta!! Sube pronto el siguiente !

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